Ver a tu hijo más irritable, inseguro, triste, nervioso o con dificultades para relacionarse puede generar muchas dudas.
Es normal preguntarse si se trata de una etapa, si es algo propio de su edad o si ha llegado el momento de pedir ayuda. Y, a veces, aunque intentamos acompañarle de la mejor manera posible, no sabemos qué hacer para que las cosas mejoren.
¿Notas que tu hijo no está como siempre y no sabes muy bien cómo ayudarle?
En nuestra consulta de *psicología infantil en Santander* acompañamos a niños y familias para comprender qué está ocurriendo y encontrar herramientas que favorezcan su bienestar emocional y una mejor convivencia familiar.
¿En qué podemos ayudar a tu hijo?
Cada niño es diferente, por eso adaptamos el acompañamiento a sus necesidades y a las circunstancias de cada familia.
Gestión emocional y conducta: rabietas, frustración, miedos, inseguridades, autoestima y cambios de comportamiento.
Relaciones y habilidades sociales: dificultades para relacionarse, comunicarse, expresar lo que siente o resolver conflictos.
Atención y aprendizaje: dificultades de atención, organización, motivación y hábitos de estudio.
Autonomía y adaptación: adquisición de hábitos y responsabilidades, autonomía diaria y adaptación a cambios y nuevas situaciones.
Orientación familiar: acompañamiento y pautas para comprender mejor lo que le ocurre y saber cómo ayudarle en casa.
Acompañar al niño también significa acompañar a la familia
Cuando un niño atraviesa una dificultad, toda la familia puede verse afectada. Comprender qué está ocurriendo y saber cómo actuar puede marcar una diferencia importante en el día a día.
Por eso, en nuestra consulta trabajamos también con madres y padres durante todo el proceso, ofreciendo orientación y pautas adaptadas a cada situación. El objetivo es que la familia pueda comprender mejor las necesidades del niño y contar con herramientas para acompañarle también fuera de la consulta.
Un espacio cercano y respetuoso
En nuestra consulta de psicología infantil ofrecemos un espacio seguro y cercano en el que cada niño puede sentirse escuchado y comprendido.
El acompañamiento se adapta a su edad, momento evolutivo y circunstancias, teniendo en cuenta también su entorno familiar y escolar.
El objetivo es ayudarle a desarrollar recursos para afrontar sus dificultades con mayor seguridad y bienestar.
¿Te preocupa algo de tu hijo?
No es necesario esperar a que una dificultad se haga más grande.
Si notas un cambio que se mantiene en el tiempo, algo te preocupa o simplemente no sabes cómo acompañarle, podemos conocer vuestra situación y valorar cuál puede ser el mejor camino.
Solicita una primera consulta y resolveremos tus dudas sobre cómo podemos ayudaros
Preguntas frecuentes sobre psicología infantil
Hay muchas cosas que nos preguntamos cuando somos padres y tutores de personas menores.
¿Cuándo es recomendable acudir a un psicólogo infantil?
Puede ser recomendable consultar cuando una dificultad se mantiene en el tiempo, genera malestar o afecta a la convivencia, las relaciones o el colegio. También podemos orientaros cuando existen dudas sobre cómo acompañar una situación concreta.
¿Cuándo es recomendable acudir a un psicólogo infantil?
Se pueden trabajar dificultades relacionadas con las emociones, autoestima, conducta, miedos, frustración, relaciones sociales, atención, aprendizaje, hábitos de estudio, autonomía y adaptación a cambios, entre otras.
¿Los padres participan en el proceso?
Sí. La orientación a madres y padres forma parte del proceso de acompañamiento. Ofrecemos pautas y herramientas para comprender mejor lo que le ocurre al niño y favorecer los cambios también en el día a día familiar.
¿Cómo saber si lo que le ocurre a mi hijo es una etapa?
A veces no es fácil distinguirlo. Una primera consulta permite conocer la situación, valorar las necesidades del niño y orientar a la familia sobre si es conveniente iniciar un proceso de acompañamiento.


